martes, 31 de julio de 2007

PRAGMATISMO de William James

por Fernando Estévez Griego Ph. D.


La idea más importante de la exposición, y la que comparto más, es que existe verdad en tanto que podemos descubrirla. No podemos hablar de una verdad trascendente en el sentido de ser verdadera con independencia del hombre. Así entonces toda verdad es relativa al ser del hombre. Por consiguiente, antes de que el hombre fuere y luego de que éste sea, no habrá ni será verdad alguna.
Este concepto guía todas mis investigaciones y estudios psicológicos por cuanto es evidente que las leyes de física de Newton o las teorías de Einstein no eran verdad antes de ser descubiertas, como tampoco en realidad eran falsas, sino que sólo fueron verdad cuando se descubrieron. (La verdad es la forma en que la mente acepta ciertas representaciones de cómo funciona la realidad y éstas representaciones pueden variar según las personas. Incluso un mismo individuo, puede percibirse, plantea diferentes verdades en su vida). Así, el pragmatismo propone que las cosas tienen un ser (a las cuales llamo realidad) y que cuando se relacionan con el ser humano éste descubre la verdad.
Por lo cual no puede hablarse de verdad sin relación al hombre. La frase más genial de James ha sido que “La verdad es una propiedad de determinadas ideas nuestras”. Esto es que la verdad es la adecuación mental a la realidad como su no adecuación es la falsedad. Las ideas verdaderas son las que podemos verificar mientras que las falsas son las que no pueden hacerlo. En su primera conferencia, James comienza haciendo referencia a Chesterton con su frase “Hay personas, y yo soy una de ellas, que piensan que la cosa más práctica e importante en el ser humano es su punto de vista acerca del universo”.
James define el método pragmático como aquel que puede apaciguar las disputas metafísicas que pueden ser interminables. ¿Es el mundo material o espiritual, uno o múltiple? Para el método pragmático lo único que se puede hacer es interpretar cada noción y trazar sus respectivas consecuencias prácticas. Si no existe una diferencia práctica, las alternativas son en realidad la misma cosa y toda disputa es estéril. Pragmatismo proviene de la palabra griega pragma, que quiere decir acción, de dónde viene la palabra práctica y práctico, siendo introducido este término por M. Charles Pierce en 1878.
Pierce elaboró la teoría de que para desarrollar el significado de un pensamiento necesitamos saber qué conducta es la más adecuada para producirlo. (Respecto a este punto quiero agregar que antiguamente en Grecia se suponía que un conocimiento Teoría, se ponía en práctica o se utilizaba Práctica para lograr un producto Poium actualmente se designa con la palabra práctica a la utilización y a su producto, lo que no me parece correcto. El pragmatismo tiende a definir que una acción motiva un cambio de la realidad en cuanto mueve cosas físicas que la componen y que más que atender las ideas de las personas sólo importan sus actos, que en definitiva son evaluables científicamente. Pero no son los actos en sí lo que tomamos en cuenta sino el producto que éstos logran, vale decir, si son buenos o malos en relación a determinado referente).
Para James, el pragmatismo no es nada nuevo en filosofía, fue empleado desde Sócrates, Aristóteles a Locke, Berkeley o Hume, pues el pragmatismo filosóficamente es una postura radical del empirismo, que se aleja de las abstracciones, soluciones verbales, retórica, sistemas cerrados absolutos, etcétera, dirigiéndose hacia la acción los hechos y el poder. Lo cual significa el aire libre y las posibilidades de la Naturaleza contra los dogmas, lo artificial y la supuesta finalidad de la verdad. James dice que el Universo apareció en nuestra mente como un enigma, una pregunta, que la metafísica designó con algún nombre Dios, Razón, lo Absoluta, Energía. Y para las religiones o filosofías estas palabras simbolizan el Universo y poseerlas significa poseer el Universo mismo para ciertos hombres, no hay pues más que un final de las indagaciones metafísicas que siempre mueren en paredes de palabras.
El método pragmático no acepta que estas palabras cierren la investigación, sino que tendrán que estar sujetas a nuestra experiencia. De esta forma las teorías son simples instrumentos y no respuestas a las preguntas. Al no tener dogmas o doctrinas, el método pragmatista para James es “la actitud de apartarse de las primeras cosas, principios, categorías, supuestas necesidades y de mirar hacia las cosas últimas, frutos, consecuencias y hechos” (A esto me refería anteriormente, lo importante son los frutos en cuanto a producto de cualquier acción).
En su tratamiento de lo uno y lo uno y lo múltiple, James afirma que nuestra búsqueda no es entre la variedad o la unidad sino que se dirige hacia la Totalidad. Algo digno de tener en cuenta es la tesis jamesiana de que nuestros modos fundamentales de pensar sobre las cosas son descubrimientos que obedecen a las experiencias de nuestros antepasados que lograron conservarse a través de los tiempos ulteriores. Esto sería genéticamente en nuestra especie lo cual indicaría un proceso psicológico a partir de una especie de chip.
La diferencia entre el pragmatismo y el intelectualismo estriba en que los primeros no aceptan como los segundos que una idea verdadera debe copiar su realidad. James coloca el ejemplo del reloj en la pared, “cierre usted los ojos, imagine el reloj”. Tal vez lo haya copiado, pero ahora dígame usted cómo funciona el reloj, y entonces, salvo que usted sea relojero, la realidad se diferenciará de la idea. Esto significa que las reproducciones no se enfrentan con la realidad.
La verdad de un pensamiento en cuanto conjunto de ideas o de una idea en sí no es inherente a esta misma, equivale esto a decir que la verdad surge cuando una idea o pensamiento llega a ser cierto gracias a determinados hechos o acontecimientos. Esta verdad (siempre mental) es un proceso de saber que debe verificarse y validarse, lo que determina su comprobación en el campo de los hechos. Lo verdadero es sólo el expediente de nuestro modo de pensar. James dice que la Realidad es en general lo que la verdad ha de tener en cuenta.
La primera parte de la Realidad es el flujo de nuestras sensaciones. Las sensaciones que tenemos de la Realidad no son falsas ni verdaderas sino simplemente son. La segunda parte de la Realidad está constituida por las relaciones entre las sensaciones y las copias de éstas en nuestra mente, las cuales se subdividen en dos partes: las relaciones mutables y accidentales tales como fecha, lugar, etcétera, y las que son fijas y esenciales.
La tercera parte de la Realidad la constituyen las verdades previas. (Yo propondría aquí utilizar el término nuestro acercamiento a tal segmento de la Realidad para sustituir el vocablo parte de la Realidad). William James nos introduce en este libro a su visión del pragmatismo que influirá en varios pensadores como también socialmente en la pluricultura actual. Su defensa del pluralismo es, sin lugar a dudas, una de las bases de su sistema de pensamiento y de su amplitud mental.

Del Libro de Psicología
Dr. Fernando Estévez Griego
Trabajo para la W.P: University